Lezica, Colón y Peñarol

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Se consolidaron como pueblos de recreo a fines del siglo XIX, cuando predominaban las residencias temporarias en casonas de lujo, muchas de las cuales aún perduran.

Lezica y Colón

En su origen, los dos barrios constituían un área de residencia temporaria, que se desarrollaba en las grandes casas quintas. Hoy en día predominan las grandes residencias y las quintas

El actual barrio Colón resulta de la integración de Villa Colón y Pueblo Ferrocarril. Tiene su centro consolidado en el tramo de la avenida Garzón que vincula la plaza de la estación
de tren con la avenida Lezica. A partir del siglo XX, Lezica y Colón se destacan por el desarrollo del ferrocarril, la llegada de inmigrantes europeos, y el desarrollo de la horticultura, en especial la vitivinicultura. Por eso en Colón se vive el contacto de lo rural asociado a lo urbano. 

Lugares de interés: Plaza Vidiella y estación de trenes, Colegio Pío, Castillo Idiarte Borda, PAGRO, Almacén Cavallieri y bodegas.

Peñarol

El origen del barrio Peñarol se remonta a 1890, cuando la empresa inglesa Ferro Carril Central del Uruguay instaló sus talleres ferroviarios, que incluían mecánica, herrería, fundición, aserradero, carpintería, pinturería, imprenta, almacenes, y oficinas técnicas. El predio abarcaba 14 hectáreas, con 22 mil metros cuadrados construidos. En 1910 ya trabajaban 2.000 personas en el mayor universo fabril, por su diversidad y  complejidad, que tuvo el Uruguay de la industrialización. En efecto, en Peñarol se levantó una factory town (ciudad fábrica), al modelo inglés y centroeuropeo propio de la primera revolución industrial madura. Urbanamente planificado, se implantaron dos manzanas con 44 viviendas para el personal obrero, ocho residencias para el personal de jerarquía, un almacén de ramos generales, un centro deportivo y social, y una sala de teatro (luego también cine), teniendo como centro la estación de trenes, con su generosa plaza pública.