El Bar El Fortín fue uno de los espacios emblemáticos del barrio Cerrito de la Victoria y un lugar significativo en la vida y la obra de Alfredo Zitarrosa. Allí se reunían vecinos, trabajadores y músicos populares, en un clima de cercanía y conversación cotidiana que marcó su mirada sobre la ciudad.
Estos boliches de barrio, presentes en muchas de sus canciones, fueron para Zitarrosa espacios de identidad, encuentro y relato social. El Fortín encarna ese Montevideo popular que su obra supo cantar, integrando música, palabra y territorio como parte del patrimonio cultural inmaterial de la ciudad.