«Esa será mi obra.
Desentrañar del mismo seno de la vida, del drama de todos los días y de todos los momentos,
las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia, la pasión y el prejuicio.
No lo hemos perdido todo en la desgarrante contienda de los siglos.
Hay síntomas de que la conciencia y la piedad subsisten en el hombre.»
Sánchez, F. (1907). Nuestros hijos. Buenos Aires: Viñas & Co.